martes, 26 de abril de 2011

Destino Cascais: Primera Parada Fátima



Hello!!!!
Ya estoy de vuelta..
Estos días he desconectado un poquito del Blog y me he ido de vacaciones..
Destino: Cascais
Muy temprano partimos hacia nuestro destino..
Hacia el mediodia hacemos la Primera Parada..

Fátima

Un pueblo encantador con un Santuario precioso,
 Donde se respira paz,
Y olor a flores, vayas el día que vayas...



Nada mas llegar, me encuentro con un amigo muy especial..




Que me regala, por mi simpatía, un gran huevo de chocolate..
Solo para mí!!




Ummmm.. Que ricooooo!!!!
Y tan grande, que mejor voy a llevármelo al coche en carretilla..




Seguro que por aquí cerca debe estar el conejo de Pascua..
Voy a buscarlo!!..




Lo he encontrado!!!..
Os preguntareis de donde viene la leyenda del Conejo de Pascua.. verdad??
Pues os la voy a contar..

El conejo de Pascua tiene su origen en las celebraciones anglo-sajonas pre-cristianas. El conejo, un animal muy fértil, era el símbolo terrenal de la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril.
El conejo de Pascua fue introducido en EE.UU. por los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania Dutch Country durante el siglo XVIII. La llegada del “Oschter Haws” se consideraba uno de los grandes placeres de la infancia, equivalente a una visita de Papá Noel en Noche Buena. Los niños creían que si se portaban bien, el “Oschter Haws” pondría huevos de colores.
Los niños construían nidos en lugares apartados o escondidos de la casa, el granero o el jardín para que pusiera sus huevos el conejito. Más tarde empezaría la tradición de construir elaboradas cestas para poner los huevos.
Leyenda del “Conejo de Pascua”
Cuenta esta leyenda que, cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.
El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.
Así pasó mucho rato, viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!
El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.
Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo.
Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.
Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma. Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.
Uno de estos primeros cristianos, se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar. A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó. Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.
La costumbre más extendida alrededor del mundo, para celebrar la Pascua, es la regalar huevos de dulce o chocolate a los niños y a los amigos.
A veces, ambas tradiciones se combinan y así, el buscar los huevos escondidos simboliza la búsqueda de todo cristiano de Cristo resucitado.

A que es una historia preciosa??..




Pues aquí me teneis cambiando mi Speedy de Vuitton por una cesta de Huevos de Pascua de Colores..




Visito la casa de mi amigo el Conejo de Pascua,
Para comunicarle que he cumplido con mi cometido de repartidora de Huevos de Chocolate!!




Aprovechando que empiezan a caer unas gotitas de lluvia..
Me voy a comer!




Ya sabeis que una de mis pasiones es el queso..
Y en Portugal son exquisitos..
Me encantan!!




El Santuario..
Simplemente Maravilloso!!
Se respira tanta Paz en él..







Aquí teneis a la Virgen de Fátima en la Capilla de las Apariciones..




El interior de la Iglesia es espectacular..

En la explanada del Santuario,
Se encuentra un trozo del Muro de Berlin..







Os quiero mostrar una cruz que me parece preciosa,
Y que también está dentro de esta misma explanada..







No hace falta que describa, de nuevo, lo precioso que es el Santuario..
Solo teneis que verlo..




San Antonio!!




El Gran Amigo de Los Imposibles..
Y del Amor..!!




Un olivo super antigüo que da una sombrita espléndida..




Y que con el sol que salió, y el calorcete que teníamos..
 Se agradecía muchísimo..

Un Super Maxi..
Para las que no lo sepais, es un helado de la marca Olá que está buenísimo!




O mejor dos..




Ricossss!!!

A nuestra llegada al hotel..

La primera sorpresa..







Un plato lleno de Mini-Huevos de Pascua de Almendra..

La segunda sorpresa..

La habitación..











Simplemente..
Una Semana Santa de 10..
Y lo que os enseño..
 Es solo el principio!!




Como si de un truco de magia de David Coppefield se tratase..
Desaparezco tras esta cortina..
Hasta el Jueves!!



Outfit

Pantalón: Zara
Blazer: Zara
Sandalias: Zara
Bolso: Louis Vuitton Personalizado
Camiseta: Pull&Bear
Gafas: RayBan Aviator
Collar: Vintage